fbpx

Violencia psicológica: Golpes invisibles que te pueden enfermar

Quise dedicarme un momento a hablar sobre la violencia psicológica en las relaciones de pareja, porque es un fenómeno más común de lo que quisiera y también porque las víctimas de este tipo de violencia transitan su dolor pensando, la mayoría de las veces que “así es el amor”.

Hablaremos en este caso de la violencia psicológica ejercida de parte del hombre hacia la mujer y que se encuentra definida y enmarcada dentro de la ley de violencia de género de Chile. 

En este sentido, es necesario hacernos cargo de que, como se ha señalado en múltiples sitios informativos del Gobierno, y como se ha venido vislumbrando en nuestra sociedad, “las mujeres, sólo por el hecho de ser mujeres, viven diversas formas de violencia de parte de sus parejas o de su entorno que van desde el control hasta la agresión física. Esto se justifica porque en muchas culturas, incluida la chilena, todavía se cree que los hombres tienen derecho a controlar la libertad y la vida de las mujeres”.

Esto es un tema relevante en salud mental, ya que por un lado, las mujeres necesitan vislumbrar sus derechos con más claridad y por otra parte los hombres necesitamos problematizar este tema, ya que si bien, desde una perspectiva de género, la violencia psicológica podría ir en ambas direcciones, el machismo implícito y enraizado en nuestra sociedad, pareciera hacer mucho más fácil para los hombres ejercer este tipo de violencia sin que esta sea advertida por víctimas y victimarios.

Esto porque sucede que, el machismo está enraizado en niveles casi imperceptibles, donde muchas personas, tanto hombres como mujeres, consideraríamos normal, por ejemplo, que el hombre tome la mano o abrace a su polola/esposa en la calle, asumiendo que ella debería aceptarlo sin más, y sin mediar consentimiento alguno.

Así, en diversos niveles esto se puede ir agravando hasta el punto en que el hombre y la mujer podrían llegar a pensar que los encuentros sexuales en la pareja debieran ser facilitados por la mujer, asumiéndose el consentimiento por el solo hecho de “estar casados” o “en pareja”, preparándose así un escenario perfecto para una violación, donde se podría pasar por alto el hecho de que para un encuentro sexual, es necesario el consentimiento informado de la mujer, aún cuando se trate de la esposa, polola, pareja del hombre.

Otro punto es que, cuando hablamos de violencia, en general es más fácil entenderla desde casos más evidentes como la violencia física o la violación, pero ¿Qué sucede cuando el golpe es invisible?

De esta forma y acercándonos al concepto que quiero abordar contigo en esta oportunidad, te presento la definición legal de violencia psicológica:

La ley chilena de violencia de Género la define así: “Cuando se intenta controlar a una mujer mediante amenazas, humillaciones y presión emocional con el propósito de hacerla sentir insegura y sin control sobre su vida y decisiones”.

Es aquí donde me quiero detener para facilitar la consciencia tanto de hombres como mujeres.

Cuando representamos en nuestras mentes a un maltratador psicológico, solemos imaginarlo como una caricatura, una persona claramente “mala” que maltrata en forma evidente. Pero si esta fuera la realidad, la detección y prevención de la violencia psicológica sería más fácil, lamentablemente no siempre es así.

El maltratador más peligroso no se presenta de esa forma, sino que lo hace como un “lobo vestido con piel de oveja”.

  • “Soy muy tímido y tu eres todo para mi”
  • “Le has dado like a fotos de otros chicos, se que son mejores que yo y está bien si quieres estar con alguno de ellos”
  • “Te pregunto con quien vas a estar porque te amo y me muero si te pasa algo”
  • “Creo que ahora que estamos juntos, no deberías tener en tu instagram a tus ex pololos”
  • “¿Ese estado que pusiste, es para que otros hombres te inviten?”
  • “Seguramente cuando comiences a trabajar ahí, te van a llover propuestas de otros hombres”
  • “Vi que estás siguiendo a tu ex, por qué me haces sufrir así”

De esta forma y otras más sutiles, el maltratador psicológico va insertando camufladamente su control sobre tu vida. Cada una de estas frases, expresadas en el momento preciso, irá generando altos niveles de estrés en tu organismo, esto implica dolor físico, porque  el estrés es la preparación del cuerpo y la mente para enfrentar un peligro y entonces sentimos el golpe de adrenalina en nuestro corazón, que se acelera, con riesgo incluso de ciertas afecciones cardíacas como la miocardiopatía por estrés.

También en momentos de estrés, sentimos la hipo activación de nuestro sistema digestivo, con las consecuentes molestias estomacales e intestinales, el aumento de cortisol en nuestra sangre, que produce sensación de alerta y que disminuye nuestra capacidad para pensar con claridad  desde diversas perspectivas, aumentando así, la posibilidad de tomar malas decisiones a favor del maltratador. Todo esto es vivenciado como una sensación angustiante que, como seguramente no quieres sentir, causa que te termines sometiendo, sin darte cuenta ante la presión emocional de tu maltratador.

Estos momentos en que tu pareja dice cosas que te estresan o te generan ansiedad, representan el “Golpe Invisible” del maltratador psicológico, que daña tu mente y tu cuerpo por dentro, dejándote en un estado de angustia, preocupaciones y dolores orgánicos evidentes en tu corazón, sistema digestivo e incluso musculatura, con posibilidades de que tu sistema autoinmune se deprima y adquieras un sinnúmero de posibles enfermedades en corto, mediano y largo plazo.

Puede que te des cuenta de este maltrato de alguna forma y simplemente “te canses” de esa relación, pero seguramente el maltratador psicológico no terminará su maltrato porque tú le pidas terminar, sino que por el contrario, continuará haciéndote sentir triste o arrepentida por tu decisión con amenazas de suicidio directas o indirectas, chantajes u otras formas más románticas, apelando a motivos religiosos o pseudoreligiosos, como “ser almas gemelas”. Tú tienes que aprender a reconocer en tu dolor, en tu estrés, en tu miedo y en tu ansiedad, los “Golpes invisibles”, los síntomas del maltrato psicológico y no confundirlos con amor.

Si estás pasando por esto, te darás cuenta de que es una experiencia muy difícil y dolorosa, porque el maltratador psicológico se habrá encargado de darte muchas experiencias bellas mezcladas con mucho dolor, de manera que te será difícil el proceso de desapego. Si estás pasando por esta situación, es hora de pedir ayuda a personas de confianza y contar lo que estás pasando para formar una red de apoyo, tal como si se tratara de violencia física. También es el momento de buscar ayuda profesional para, mediante un proceso psicoterapéutico, poder entender y sanar las heridas de un maltrato psicológico encubierto. Si eres mujer, no descartes denunciar tu caso en la fiscalía para que se adopten medidas de protección en tu favor, a través de este enlace.

Espero haber aportado a tu consciencia y con esto a la disminución de la violencia psicológica en las parejas, ayudando a potenciales potenciales víctimas a protegerse.

Si estás pasando por el término de una relación de pareja o necesitas ayuda psicológica profesional, no dudes en ponerte en contacto conmigo, haciendo clic aquí.

¿Quieres que yo sea tu Terapeuta?

Sólo debes presionar el botón, dejarme tus datos y yo te llamo.

21 comentarios en «Violencia psicológica: Golpes invisibles que te pueden enfermar»

  1. Llevo dos años separada y hace poco tiempo me di cuenta que sigo callendo en su juego manipulador, siempre evitando hacer algo que a él le moleste, para que no se enoje o no se sienta mal. Gracias por este artículo, me ayuda a seguir adelante en mi decisión de no volver a caer con el.

    Responder
  2. Leo y recuerdo que, cuando viajaba con mi ex al trabajo, él hablaba todo el viaje y yo quería ir tranquila mirando el paisaje o simplemente no quería hablar y a veces me quedaba dormida, él me miraba y se enojaba y yo asustada todo el rato de no quedarme dormida para que no se enfadara…veo que en esos momentos había bastante maltrato y sometimiento…es cruel lo que yo misma me hacía y no tomaba la decisión de salir de ahí…hago referencia a esto porque a veces hay acciones que no vemos como maltrato.

    Responder
    • Exacto, por eso es bueno aprender estas cosas y también educar a nuestras parejas hijos, etc… Gracias Eloísa por compartir tu historia

      Responder
  3. Hola… Me gustó su articulo y agradezco que como profecional nos aporte con un granito de arena y así uno logre entender mas.. Sobre esa relaciones tormentosa que muchas nos cuesta dejar atrás
    Y es verdad la red de apoyo son factores muy importantes… Yo soy una agradecida de este mundo de tener mucha gente linda que me apoyado.. Hace un año que separe y no es fácil después de 23 años junta a esa persona.. Pero hoy estoy en mi proceso de reencontrarme y perdonarme a mi misma por no haber sido más valiente.. Claro ahí entraba la manipulación.. Bueno nunca es tarde solo hay que atreverse y luchar para ser feliz..

    Responder
  4. Llevo separada dos años de ese maltratador narcisista y aún así lo sigue haciendo….
    Es algo de nunca acabar, por más que quieras alejarte ellos nunca te dejan, de una u otra forma se las arreglan para continuar jodiendote la vida.

    Responder
  5. Increíble. Nadie pensaría que esto se puede denunciar en Chile. Impresionante. Quizás cuántas personas están en esta situación actualmente, muy doloroso. Increíble que aún la salud mental no siga siendo un derecho, teniendo en cuenta que ese querer tener el control es producto de la inseguridad. Muchas gracias por compartir tus conocimientos. ¡Eres inigualable!

    Responder
  6. Es importante está i formación gracias porq muchas personas ahora deben estar pasando esa situación y tu artículo puede alertar y alertarnos a todos leerte me enriquece mucho gracias

    Responder
  7. Hola Hugo, al leer tu articulo me hago consciente de muchos malestares físicos asociados a algunos episodios vivenciados en mi relación. Siempre tus artículos llegan en el momento adecuado.
    Ahora a tener la fuerza para hacerme cargo de mí

    Responder

Deja un comentario