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El corazón no duele por amor, duele por estrés.

Cuando hablamos de un “corazón roto”, la mayoría de nosotros representamos en nuestra mente la imagen de sufrimiento  amoroso, al término de una relación de pareja.  Sin embargo, lo que probablemente no sabemos, es que esta expresión contiene una verdad mucho más real de lo que podríamos imaginar.

Sucede que nuestro cerebro, donde se procesa nuestra comprensión del mundo, (la corteza cerebral) y desde donde surgen nuestras emociones, (el sistema límbico), está conectado con nuestro sistema nervioso autónomo a través de redes nerviosas que bajan desde nuestro cráneo, a través del tronco encefálico y que se extienden y ramifican  hacia nuestros órganos vitales, entre ellos nuestro corazón.

Así  la cosa, nuestro cerebro y nuestro corazón están siempre conectados, y no solo conectados, sino que además en permanente sintonía. ¿No sabías esto?, sigamos.

Por ejemplo, cada vez que percibimos un peligro en el ambiente, esto es procesado por nuestro cerebro que  se encarga de comunicar una alarma enviada por las redes nerviosas que bajan hacia el corazón. Esta señal de alarma es bastante compleja de explicar si le damos los nombres específicos a cada proceso involucrado, pero lo importante a saber, es que el cerebro le informa de los peligros al corazón en menos de un segundo, inyectándole una fuerte dosis de adrenalina de forma que el bombeo de sangre sea más potente y así poder transportar los nutrientes (energía) necesarios, a través de la sangre, hacia distintos lugares de nuestro cuerpo, como por ejemplo, brazos y piernas, para poder luchar o huir.  

Posteriormente, al momento en que tu cerebro comprende que el peligro ha pasado, comunica también al corazón que es momento de calmarse, y de esta forma el corazón recupera su ritmo normal. Seguramente habrás tenido una experiencia de miedo o de rabia, donde hayas sentido un dolor en el corazón, o cómo tu corazón se acelera de manera instantánea y potente, transitando hacia la calma una vez que la situación se ha tranquilizado también. Esto es precisamente la sintonía entre tu corazón y tu cerebro.

La sintonía y comunicación de la que estamos hablando no incluye solo al corazón, sino que es multisistémica, es decir, incluyen al sistema respiratorio, digestivo y en general a todo el cuerpo, que responde a las órdenes del cerebro ante una situación amenazante, y cuyo conjunto de respuestas biológicas de ajuste y preparación para el peligro, son conocidas como “estrés”.

El estrés no es solamente relativo al trabajo, como muchos creen. El desapego, por ejemplo, produce un gran estrés en nuestro organismo, ya que, como especie, hemos evolucionado para sobrevivir en grupos, por lo tanto, necesitamos sentirnos apoyados por otras personas en la vida y por tanto, la desconexión es sentida como peligrosa produciendo estrés, y es esa la causa del malestar físico y psicológico sentidos por los niños al ser separados de sus padres y por adolescentes,  jóvenes y adultos al término de una relación de pareja.

¿Y cómo es eso de que se “rompe el corazón”?

El estrés, como hemos venido revisando, es un fenómeno muy real y presenta importante evidencia claramente observable en nuestro organismo. Si bien, un monto de estrés es necesario para muchos aspectos de nuestra vida, también es importante recordar que el exceso de estrés o las situaciones de “estrés extremo” pueden llegar a ser muy perjudiciales para nuestras vidas en múltiples aspectos. 

Por eso, es muy importante cuidarnos del estrés y no exponernos a situaciones potencialmente dañinas en el sentido de que aumenten nuestros niveles de estrés al punto, por ejemplo, de dañar físicamente nuestro corazón. Estas situaciones pueden ser laborales o de nuestras relaciones de pareja.  En mi trabajo como psicólogo soy testigo de relaciones altamente estresantes conocidas coloquialmente como “tóxicas”, cuyos protagonistas parecieran no conocer la relación entre estrés y salud, como veremos a continuación.

Vamos a lo específico: También conocido como “Síndrome del corazón roto” o “Miocardiopatía del estrés”, este síndrome refiere al daño temporal en el corazón causado por un estrés emocional o físico repentino e inesperado, que causa una liberación excesiva de adrenalina y que puede dañar temporalmente el corazón de algunas personas.

Fue descrito por primera vez en 1991, por el científico Japonés Sato, quien  describió una condición extraña tras observaciones de que,  algunas personas murieron tras exponerse a una situación de estrés agudo y donde no se encontró lesión física. Se le denominó Tako-Tsubo porque así se llama una vasija abombada y con el cuello estrecho, usada por pescadores japoneses para atrapar pulpos y cuya forma se parece a la que toma el corazón cuando presenta los síntomas característicos del mencionado síndrome.

Algunos desencadenantes pueden ser: Noticias sobre la muerte inesperada de un ser querido, diagnóstico médico aterrador, perder o ganar mucho dinero, actuar en público, el término de una relación de pareja, desastres naturales, etc.

Una enfermedad que para el corazón es un asesino silencioso, la “Cardiopatía isquémica” - Nacional FM - Sistema Estatal de Radio y Televisión

Se caracteriza por tener una presentación parecida a un infarto (Dolor en el pecho y falta de aire). Además existe un daño miocárdico transitorio por el cual, parte del corazón afectado (generalmente el ventrículo izquierdo) adquiere la forma similar a la trampa para pulpos tradicional japonesa que mencionamos anteriormente.

El diagnóstico y tratamiento debe ser realizado por un médico especialista, sin embargo el pronóstico es generalmente benigno, con una mortalidad hospitalaria menor al 5% según datos publicados por la Fundación Española del Corazón.

Como hemos venido revisando, el “Corazón Roto” es mucho más que una metáfora, y el estrés, mucho más que las condiciones laborales adversas…necesitamos cuidarnos y cuidar nuestro corazón para que no se rompa.

Es por esta importante razón que, si estás pasando por la experiencia de un «corazón roto», tomes desde ahora mismo algunas medidas para bajar los niveles de estrés a los que está siendo sometido tu corazón y para comenzar no te expongas a más daño e intentes acercarte a situaciones y personas que te ayuden a sentirte mejor y no peor.

Si sientes que tu dolor, angustia o estrés es difícil de sobrellevar o tu estado emocional afecta en otras dimensiones de tu vida como trabajo o estudios, consulta a un profesional.

Por ejemplo, durante los procesos psicoterapéuticos en que día a día acompaño a las personas que acaban de terminar una relación de pareja, uno de los primeros objetivos es el manejo de las variables ambientales que generan estrés tras el rompimiento, ¡porque necesitamos cuidar al corazón del estrés de manera urgente! .  

Este proceso psicoterapéutico especializado, continúa con el aprendizaje y práctica de la autorregulación emocional, de manera que la persona que está sufriendo el término de una relación de pareja, aprenda a calmarse para que su corazón sufra un menor tiempo de exposición a las inyecciones de adrenalina que, en definitiva, causan su dolor. Desde el punto de vista del cuidado del corazón, es solo una vez superadas estas dos etapas del proceso (Manejo de variables ambientales que causan estrés y autorregulación emocional) donde una persona se encuentra preparada para abordar la historia de la relación y de cómo esta terminó, etc.

Espero haber aportado hoy a tu vida, mediante una mayor comprensión de lo que somos y de la maravillosa relación entre el cerebro y el corazón.

Si estás sintiendo los síntomas del “Síndrome del corazón roto” no dudes en consultar a tu médico para un diagnóstico y tratamiento especializado…Y si acabas de terminar una relación de pareja recuerda que no hay nada de malo en pedir ayuda a un profesional especializado para que te facilite el proceso.

¡Cuida tu corazón!

En los procesos terapéuticos que acompaño diariamente, un trabajo clave es la regulación de las respuestas de estrés emocional, para así cuidar el corazón de las personas que sufren. Todas las personas a las que acompaño en terapia han recibido un adecuado entrenamiento de autorregulación emocional, por esta razón ahora tengo a tu disposición este entrenamiento en videos, para que tu también puedas desde ahora mismo a cuidar tu corazón roto. Para mi y para las personas a las que acompaño en terapia, la autorregulación emocional se ha transformado en un verdadero «SUPERPODER»

¿Te gustaría aprender este superpoder?

8 comentarios en «Cuida tu corazón, se podría romper de verdad»

  1. Que heavy, porque se cree en una metáfora y no en el valor real, probablemente mi corazón se ha roto muchas veces y nunca le di el cuidado y la recuperación que necesitaba, por eso ahora al parecer la herida es mucho más profunda.

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    • Bueno, es comprensible sentir esta como frustración respecto del pasado… Ero ahora lo importante es que harás desde hoy. Abrazo

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