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Tu amor psicópata, cuando sólo amaste tú

“El 10 de julio de 2002, día en que Roberto Martínez Vásquez (el Tila) concurrió al servicio médico legal a efectuarse un peritaje psiquiátrico, una doctora  del servicio, al cruzarse en el pasillo frente al imputado, mientras él era trasladado a la oficina donde sería examinado, sufrió un impacto emocional: lo vio venir, en sentido contrario, enchalecado y esposado, rodeado de un gran contingente de custodia; él la quedo mirando fijamente y cuando pasó al lado suyo, sorpresiva y coquetamente, le guiñó el ojo”.

Cita de Rodrigo Dresdner Cid, en su libro “Psicópatas seriales”

Tal como podemos revisar en la experiencia transmitida en esta cita, el encuentro con un psicópata puede resultar tremendamente perturbador, por la aparentemente incomprensible capacidad del psicópata para transgredir, a voluntad y de manera selectiva, los límites legales y morales establecidos, sin tener ningún tipo de duda ni arrepentimiento, tal como si fuera inalcanzable por la justicia o como si esto realmente no le importara, tal como si no pudiera ver el sufrimiento físico y emocional de sus víctimas.

Creí necesario hablar brevemente acerca de la psicopatía y algunos de los problemas que esta provoca en las relaciones de pareja, ya que este constructo es ampliamente usado, a veces de manera irresponsable o poco precisa por muchas personas, que sin querer confunden el hecho de tener algunos “rasgos psicopáticos” con tener este grave trastorno de la personalidad, lo cual puede llevar a la estigmatización de algunas personas, y todas las consecuencias emocionales y sociales que esta estigmatización puede conllevar.

Para guiarte en este breve viaje te plantearé, en el inicio de este post, la siguiente pregunta:

¿Es una persona que “Stalkea” mis redes sociales un psicópata? ¿soy un psicópata si me resulta difícil el desapego o si alguna vez miento o envío mensajes de manipulación a otras personas?

Veamos si al final del posteo nos podemos responder esta pregunta de manera fundamentada.

Es importante señalar que el concepto de “psicopatía”, fue diseñado en el campo de la psiquiatría forense y ha demostrado gran utilidad y aplicación en el campo médico legal, penitenciario y correccional, permitiendo diferenciar, por ejemplo, a aquellos convictos altamente violentos y con alto riesgo de reincidencia criminal. Esta denominación se utiliza ampliamente para describir no solo la conducta criminal de algunas personas, sino que más específicamente un estilo utilitario y explotador de vinculación interpersonal, que incluye un amplio déficit en áreas afectivas y que transforman finalmente al psicópata en una persona que por sobre todo es “peligrosa” y que hasta el momento tanto sus causas como la posibilidad de tratamiento efectivo permanecen en el terreno de lo desconocido.

¿Qué es un psicópata?

Lo primero que necesitamos tener presente al hablar de un psicópata es que se trata de un ser humano, tan humano como tú que estás leyendo este artículo y tan humano como yo que lo estoy escribiendo, si no hacemos esa “toma de consciencia”, no lo podremos comprender y peor aún, no nos podremos cuidar de él, ya que tendremos la fantasía de que nunca llegará a nuestras vidas.

Un psicópata es un ser humano que se caracteriza por “…El modo particularmente frío e inmisericordioso en que comete sus delitos y la deshonestidad  con que se desenvuelve en la vida en general”,  por lo que no cabe en ninguna de las clasificaciones de personalidad usadas en la psiquiatría clínica actual. Se ha estimado que su presencia en la población general es de aproximadamente un 1 %, es decir, podrías pensar que una de cada 100 personas que conoces es un o una psicópata. ¿Cuántos amigos tienes en Facebook o seguidores en Instagram?

La psicopatía se puede definir como un estilo de vida egoísta y parasitario, perjudicial y nocivo para los demás y completamente beneficioso para el psicópata. Una analogía de la vida vegetal es el Quintral, planta que parasita a otros árboles, instalándose como semilla en las ramas de su huésped, desde donde penetran sus raíces, imbricándose en el tronco y las ramas para obtener de él sus nutrientes hasta matarlo. De ahí el sobrenombre de la primera y más popular psicópata de nuestra historia popular: “La Quintrala” (Catalina de los ríos y Lisperguer), quien bien se puede señalar como la primera asesina serial chilena y quien, según el historiador Benjamín Vicuña Mackenna se dedicó entre otros actos criminales, a torturar y asesinar a esclavos y amantes, y se caracterizó por una gran capacidad de manipulación de su entorno y notables dotes para concretar sus pervertidos deseos y evadir a la justicia.

NOTA: Quintral, que observé fuera de la casa de un vecino, parasitando un Almendro.

Y claro, en lo psicológico el psicópata es un ser humano incapaz de sentir afecto, piedad o compasión, careciendo completamente de la capacidad de empatizar con los demás y no experimenta culpa o remordimiento por sus acciones. Paradójicamente un psicópata puede “leer” las emociones de los demás pero es incapaz de sentirlas.

Desde la psiquiatría se considera un grave trastorno de la personalidad , lo que significa que es un tipo de personalidad que difiere del promedio existente en la población general, con anomalías en lo personal y en lo interpersonal, donde el psicópata se caracteriza por la deshumanización de las otras personas. En resumen carece de principios valóricos y tiende de manera natural al desprecio y violación de los derechos de los demás.

¿Todos los psicópatas son criminales?

No, no todos los psicópatas son criminales, así como no todos los criminales son psicópatas.

Al día de hoy diferentes autores han desarrollado la siguiente clasificación:

Psicópata criminal: Este es el tipo de psicópata más tristemente popular, que comete de modo recurrente y planificado, diversos tipos de delitos y transgresiones en contra de personas y bienes, que van desde el robo en un supermercado hasta la violación, secuestro y  descuartizamiento de personas, entre otros tipos de inimaginables transgresiones a los derechos de los demás. Opera versátilmente al margen y en contra de la sociedad, ocultando o cambiando su nombre y lugar de residencia, entre otras formas de camuflaje.

Psicópata integrado: El que ha logrado adquirir un cierto estatus, dentro de la sociedad, es decir funciona completamente oculto en una familia, profesión, ocupación. Mantiene y conserva su identidad y lazos familiares e influencia en círculos de poder de diversos niveles, mientras en cuanto puede o mientras tanto, subsiste de fraudes, estafas, malversaciones de fondos, extorsiones, abusos físicos y emocionales a las personas y otros. Mintiendo y manipulando lo que sea necesario para lograr sus objetivos, igualmente sin ninguna misericordia ni arrepentimiento.

Psicópata Mixto: Este tipo de psicópata mantiene una fachada de tipo integrado, mientras comete graves acciones de tipo criminal. Muestra una imagen decorosa, como padre de familia, responsable en su trabajo, instancias sociales y comunitarias, ganando la confianza de diversos sectores, mientras que por otra parte y en paralelo, comete las más terribles atrocidades contra las personas en función de sus apetitos completamente desviados de la norma.

Este último tipo se considera el más peligroso, ya que para lograr sus objetivos debe llevar al máximo su capacidad de doble vida, desplegando para esto una increíble y sofisticada capacidad de manipulación, lo que da cuenta de una particular inteligencia.

¿Qué ocurre si mi pareja es psicópata?

Si tu pareja es psicópata integrado, (Lo que es más probable que te ocurra), es posible que no te des cuenta hasta que ya sea demasiado tarde, porque debido a la doble vida que lo caracteriza, es posible que seas su fachada (donde solo conocerás a una buena persona) o su víctima, donde en un principio encontrarás a una buena persona que posteriormente, y sin darte cuenta te pondrá en una posición de “secuestro emocional”, aislándote de tus amistades, familia, amigos e iniciando una seria de acciones a su solicitud que van desde practicas sexuales hasta mentiras, abortos forzados, uso de dinero y cuentas bancarias, entrega de falsos testimonios a familiares o incluso a la justicia en su beneficio, etc. Todo bajo la más absoluta manipulación que te hará sentir que eres tú quien esta haciendo algo malo y por tanto, también bajo la más absoluta impunidad.

Tener una pareja psicópata es sin duda, uno de los peores escenarios para tu salud mental, ya que si no lo descubres estarás inmerso o inmersa en una vida trágica, y si lo descubres tendrás que vivir el duelo de haber vivido una mentira en uno de los aspectos más importantes para la vida: El amor.

En las relaciones de pareja, si el psicópata es hombre o mujer, no se enamora ni entusiasma, sino que “caza” a su pareja. En ese momento, en lugar de “su amor” te transformarás en lo que se conoce como “La complementaria o el complementario” del psicópata, ya que te usará para fines parasitarios y utilitarios, como ser su fuente de subsistencia económica o posición social, y en general serás el instrumento mediante el cuál, el o ella logrará sus oscuros fines, recuerda: solo te estará parasitando. También te podrá usar para convertirte en su fachada desde la cual establecer su “base de operaciones” y así llevar a cabo, mas adelante sus deleznables acciones.

Una mujer psicópata, muy probablemente utilizará s su víctima (complementario) manipulándolo mediante la seducción, el histrionismo, y la utilización del sexo. Tener hijos también es uno de sus instrumentos que, en el futuro no tendrá ningún tipo de miramientos para cometer maltrato, abandono, explotación u otros tantos usos según su conveniencia. Contar con un “complementario” masculino, le permite a la mujer psicópata, llegado el caso, contar con un sicario que le permita cometer asesinatos y luego denunciarlo sin miramientos, aportando evidencia para deshacerse de todos sus problemas.

Como vemos, la psicopatía alcanza tanto a hombres y a mujeres, sin embargo se ha encontrado mayor prevalencia en hombres, tanto es así que cuando pensamos en un psicópata inmediatamente pensamos en una persona de genero masculino, y cuando pensamos en la víctima, nuestra mente representa a una mujer. Es importante, para nuestro cuidado personal tener presente este punto.

Para mayor problema, investigaciones han demostrado que el psicópata también es capaz de fingir emociones, y por su puesto escanear a sus víctimas para hacer y decir lo que esa persona quiere ver y escuchar para pensar que está siendo “amada”.

Como puedes ver, encontrarte con este preocupante 1% de la población como tu pareja, será una de las peores experiencias de tu vida, sobre todo tomando en cuenta que palabras como “amor”, “lealtad”, “fidelidad” y “verdad” son para el sólo palabras, carentes de todo significado o compromiso real en la relación.

¿Cómo saber si mi pareja es psicópata?

A pesar de que en internet podrás encontrar una serie de indicadores para poder identificar señales de este trastorno de personalidad en las personas, y que quizás puedas estar pensando en que tal vez te ha tocado vivir alguno de los conceptos de los vertidos en este posteo, el diagnóstico solo puede ser efectuado por un experto psiquiatra o psicólogo forense, calificado para una evaluación psiquiátrica o psicológica exhaustiva.

No obstante lo anterior y como parte de tu autocuidado, es un acto de amor propio y responsabilidad personal, el ponerse a salvo de lo que podría ser la mayor tragedia relacional de tu vida, ya que como hemos venido mencionando en este pequeño articulo, el psicópata “es capaz de practicar el mal con total libre albedrío y ausencia de remordimiento y compasión”. Por lo que siempre estás en pleno derecho de ponerte a resguardo en caso de que tengas sospechas y recurriendo a un profesional  para poder recuperarte psicológicamente del grave daño físico y psicológico al que habrás sido sometido o sometida después de la relación con un psicópata, que sin duda resulta traumático y cuyo pronóstico es difícil de asegurar toda vez que, el psicópata, debido a su capacidad de llevar una doble vida desplegando su maldad y escondiéndose en una falsa verdad, quedarás durante largo tiempo transitando entre la incredulidad y el miedo de saber que esa persona tan buena y a la que tanto amaste, era en realidad…tan mala y nunca te amó.

Y ahora ¿Cómo responderías la pregunta planteada al inicio de este post?

Referencias Bibliográficas:

Rodrigo Dresdner Cid, “Psicópatas seriales, un recorrido por su oscura e inquietante naturaleza”, 2016

Iñaki Piñuel “Amor Zero, cómo sobrevivir a los amores con psicópatas”, 2016

Robert D. Hare “Whithout Conscience, the disturbing world of psychopats among us”, 1993.

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