CÓMO ENFRENTAR LA CATÁSTROFE …de un corazón roto.

Si acabas de terminar una relación de pareja de manera inesperada, o después de un largo proceso de dificultades donde ya no quedó otra alternativa …o si ambas circunstancias (lo inesperada o el largo proceso) se han debido a la desaparición, muerte o enfermedad de la persona que amabas, esta experiencia…seguramente se configurará como traumática.

El significado etimológico de la palabra “trauma” es : herida….pero: ¿por qué se produce esta herida?.

Para entender esto, necesitamos recordar que nuestro cuerpo, desde una perspectiva evolutiva, es una sofisticada máquina altamente adaptada para la supervivencia. Todos nuestros sistemas biológicos están trabajando 24 horas al día y siete días a la semana para lograr sobrevivir, nuestros sentidos buscan incansablemente información que le permita reconocer indicios de seguridad y de peligro, para que nuestro cerebro y sistema nervioso autónomo puedan, de manera instantánea, desarrollar los ajustes corporales que permitan afrontar el peligro o aprovechar el momento de seguridad.

Si la vigilancia de nuestros sentidos está entregando información que permite e nuestro cerebro entender que el ambiente es seguro, entonces nuestro cuerpo se relaja y nuestros sistemas biológicos siguen un ritmo estable y equilibrado…tenemos esa maravillosa sensación de bienestar. Así, nuestro ritmo cardíaco y respiratorio son tranquilos, nuestro sistema digestivo funciona de manera normal, nuestros músculos están relajados y nuestro cerebro está dedicado a soñar, imaginar, hacer amigos, empatizar, amar, ayudar a otros, leer, estudiar y todas esas actividades maravillosas que caracterizan nuestra conducta en un entorno seguro… nuestro sistema inmunológico cuenta con la suficiente energía para vigilar y defendernos de virus, bacterias y otros atacantes que suelen rondarnos.

Pero si la vigilancia de nuestros sentidos esta entregando información que permite a nuestro cerebro entender que el ambiente es peligroso, entonces nuestro cuerpo se pone en estado de alerta y defensa, y nuestros sistemas biológicos adoptan un un ritmo mucho más activo, (de guerra) y tenemos esa terrible y dolorosa sensación de malestar, llamada estrés, con la que nuestro cuerpo se encarga de hacernos sentir que estamos en peligro. Así, nuestro ritmo cardíaco y respiratorio se aceleran, nuestro sistema digestivo se detiene temporalmente, nuestros músculos se tensan y nuestro cerebro deja de soñar, ya no está disponble para imaginar, hacer amigos, empatizar, amar, ayudar a otros, leer, estudiar y todas esas actividades maravillosas etc…sino que  ahora encontrar sus enemigos es la más alta prioridad. De día y de noche se mantiene activo, vigilante y en alerta, por eso nos cuesta dormir y recordamos constantemente aquello que nos dañó o nos podría dañar: para poder evitarlo. Como la prioridad es defendernos y sobrevivir de una amenaza inmediata, nuestro cuerpo le quita energía a funciones como el sistema inmunológico, que por esto  ve disminuida momentáneamente su capacidad para vigilar y defendernos de virus, bacterias y otros atacantes que suelen rondarnos, quedamos expuestos a una enfermedad…o a varias. Nuestro cuerpo toma nota y graba un registro de esta experiencia peligrosa, buscando en el futuro indicios que le permitan evitar que le vuelva a suceder,  generando las alarmas cuando cree que podría ser dañado nuevamente. Esta es precisamente la herida llamada “trauma psicológico”.

 

¿Por qué nuestro cuerpo identifica el término de una relación como algo peligroso?

Nuestro cerebro y nuestro sistema nervioso reconocen patrones, escanean el ambiente para verificar la seguridad que el mundo le provee en el momento presente, y considera seguro un ambiente con las siguientes características:

Predictbilidad: Si nuestro cerebro puede anticipar lo que va a suceder, se siente seguro. Por ejemplo, si tu llegas a tu casa y te encuentras con una visita que no sabes que estaría, o si llegas al colegio y te informan que tendrás prueba sorpresa, sin que hayas podido prepararte y estudiar, tu cerebro entrará en un estado de alarma. Por esto, el término de una relación de pareja es percibido por nuestro cerebro como una situación peligrosa, porque perdemos nuestra capacidad de anticipación y de poder cumplir con el patrón que ya estaba aprendido por nuestro cuerpo en cuanto a actividades, contacto físico, persona con quien conversar, etc.

Seguridad: Si nuestro cerebro está en un ambiente donde no percibe daño físico ni psicológico, entonces se siente seguro. Cuando terminamos una relación muchas veces recibimos palabras que nos dañan y también suceden cosas que nos acercan al peligro, como el abandono, ya que como somos seres sociales consideramos peligroso estar solos, hemos aprendido que es la vida en grupos lo que nos facilita mejor la supervivencia. Con todo, si nuestro cerebro percibe daño o la posibilidad de daño, pone al cuerpo en alerta, más aún si el término se viene anticipando con poca certezas desde hace ya algún tiempo.

Estabilidad: Si algo que viene sucediendo de manera repetida, de pronto deja de suceder, tu cerebro se estresará: imagina que mañana no saliera el sol. Por esta razón el término de una relación de pareja es considerada peligrosa por todo nuestro cuerpo, ya que el patrón ambiental pierde estabilidad.

Reciprocidad: “Ser escuchados y vistos de verdad por las personas que están a nuestro alrededor, sentir que estamos en la mente y el corazón de alguien, para que de esa forma nuestro organismo se calme, sane y se desarrolle fisiológicamente, en un ambiente donde tengamos la sensación visceral de seguridad” (Van Der Kolt, 2015). Cuando terminamos una relación de pareja, perdemos una importante fuente de reciprocidad, y consecuentemente, nuestro cuerpo se siente en peligro.

Estrés extremo:

Con todas estas variables aumentando la sensación de peligro percibida por tu cerebro, al término de una relación de pareja, la actividad biológica de tu organismo se encuentra en un estado de estrés extremo y seguramente comenzará a generar respuestas adecuadas a este peligro, tal como si un país estuviera en estado de catástrofe, haciendo lo posible para adaptarse y recuperar su equilibrio.

Para afrontar esta situación de catástrofe puedes tomar acciones concretas que te saquen de este estado de alerta lo más pronto posible, para que recuperes tu salud y estés menos expuest@ a otras enfermedades por causa del debilitamiento de tu sistema inmunológico propio del estado de estrés.

Te indico ahora las recomendaciones:

  1. Dale a tu cuerpo alegría: Aprende y practica técnicas de relajación corporal, y úsalas cada vez que aumente tu estrés (tristeza, rabia,miedo), come sano, bebe agua, duerme al menos 8 horas diarias (prepara tu sueño con técnicas de relajación). Mantén el buen humor.
  2. Dale a tu cuerpo seguridad: No hagas nada que te presente posibilidad de daño físico o psicológico, aléjate de personas y situaciones que te hagan sufrir, lo más que puedas.
  3. Dale a tu cerebro Predictibilidad: Pide a tus amigos que no te den sorpresas desagradables, evita incertidumbres, pide mensajes claros y logra una buena capacidad de anticipación, la mejor que puedas.
  4. Devuelve la estabilidad a tu vida: Implementa rutinas viables, cúmplelas, evita nuevos cambios importantes en este momento de tu vida, hasta recuperar tu estabilidad.
  5. Busca mas instancias de reciprocidad: Encuentra una persona que te pueda escuchar, sin juicios y junto a ella procesa lo que te está sucediendo, de manera profunda y presencial, con contacto visual sería ideal, pero también online te puede ser de utilidad. Si no encuentras a nadie…, o incluso un compañero animal te puede proveer la reciprocidad que necesita tu cerebro para recuperar la seguridad.
  6. Evita todo el estrés innecesario: No necesitas más estrés, evita malas noticias, películas de temas sensibles, exceso de actividades, información y todo aquello que te estrese incluyendo ruidos, ropa, etc.

 

Espero con todo esto poder ayudarte, facilitar que desarrolles tus propios recursos para sanar tu herida, devolviendo a tu mente y cuerpo la sensación de seguridad, para que puedas disfrutar de tu vida en el mundo otra vez.

Estas recomendaciones no se limitan al estrés extremo generado por el término de una relación de pareja y pueden ser empleadas también para afrontar otro tipo de crisis donde tu mundo se esté destruyendo o se haya destruido, anímate a reconstruir, anímate sobrevivir.

Si necesitas acompañamiento psicológico personalizado y profesional porque acabas de terminar una relación de pareja de forma traumática o si estás intentando terminar una relación que te resulta tóxica, no dudes en contactarme ahora mismo para iniciar un proceso psicoterapéutico.

?? Psicólogo Hugo Huerta Fernández
?Psicoterapia especializada y científicamente informada
para la prevención e integración de experiencias traumáticas de la niñez y adolescencia.
Cuerpo-mente-ciencia.
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En Chile y en cualquier lugar del mundo ? con Paypal.

Conoce como es la psicoterapia para un corazón roto aquí:


 

Referencias Bibliográficas:

“The body Keeps the score”, Bessel Van der Kolt

“The Science Connecting Health and Emotions”, Esther M. Sternberg

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